Una vez más la iglesia se encarga de avivar la homofobia. El buen pastor ugandés del que os hablamos hoy, ha tenido la morbosa idea de exhibir una película de porno gay en su iglesia ante unos 300 feligreses. Su intención era ganar adeptos para el proyecto que castiga la homosexualidad en Uganda. La ley contempla la pena de muerte para lo que los promotores llaman “homosexualidad agravada”.
El pastor homófobo, Martin Ssempa, miembro de la Iglesia Pentecostal de Uganda se justificó diciendo que “estamos en un proceso legislativo y tenemos que conocer lo que hacen los homosexuales“. Según ese racionamiento, también tendríamos que conocer lo que hacen muchos curas con los niños, pero está bastante más jodido encontrar vídeos de pederastas para exhibirlos en sesión golfa en la casa de dios. Monica Mbaru, activista de la Comisión Internacional para los Derechos Humanos de Gays y Lesbianas, ha condenado las declaraciones del religioso: “No puedes divulgar material pornográfico entre tus seguidores y después decir que estás conservando los valores morales de la sociedad”. El clérigo agregó que “en África, lo que tú haces en tu cama afecta a tu clan o tribu, afecta a tu nación”.
Las propuestas del cura homófobo cuentan con un amplio respaldo de los diputados ugandeses, aunque el presidente del país, Yoweri Museveni, insinuó recientemente que está recibiendo fuertes presiones internacionales para abandonar el proyecto. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha afirmado que la reforma le parece “odiosa”.
Ssempa encabezó una manifestación en Uganda para apoyar el proyecto de ley contra los homosexuales. El texto plantea la pena de muerte por “homosexualidad agravada”, para las personas consideradas culpables de violación homosexual o homosexualidad con menores, además de agravar las penas para cualquier práctica homosexual, que ya es ilegal en Uganda.
Organizaciones de defensa de los Derechos Humanos y algunos gobiernos occidentales, entre ellos los de EEUU, Reino Unido y Canadá, han condenado este proyecto de ley y amenazado con sanciones a Uganda si se aprueba. El Congreso de Estados Unidos aprobó una resolución de condena del proyecto de ley.
El cantante de reggae Beenie Man, más conocido por sus letras homófobas que por sus discos, ha actuado en Uganda patrocinado por Pepsi. El jamaicano enciende las protestas allá por donde actúa, lo que sorprende es que una firma como Pepsi no supiera con quién se estaba promocionando. Bennie Man, que actuó el pasado sábado en el Club de Rugby de Kampala de Kyadondo, se dedicó a insultar a los gays como suele ser habitual: “En mi familia no tenemos ningún gay, pero si tú eres gay, hermano, no es culpa mía”, dice cuando interpreta su canción Mi Nah Wallah, en la cual también nos informa de que le gustaría cortarle la garganta a todos los gays.
